Videojuegos bien
Hacía tiempo que no hablábamos sobre videojuegos, y además hacía todavía más tiempo que no hablábamos de ello en sentido positivo. Así que es posible que algún jugón seguidor del pulpo estuviera un poco mosca con nosotros…
Hacía tiempo que no hablábamos sobre videojuegos, y además hacía todavía más tiempo que no hablábamos de ello en sentido positivo. Así que es posible que algún jugón seguidor del pulpo estuviera un poco mosca con nosotros…
Pues sí amigos, hay gente que cree que hay ponerle nombre a todo: A tu coche (y no nos referimos a la marca ni el modelo), al frigorífico, al Smartphone, etc…. Pero en el caso de la anodina línea de Wi-Fi es inevitable, pues en cualquier caso nombre va a tener, y lo vas a tener que identificar en el PC o en el móvil para poder usarla.
Hace un año hablamos en esta entrada sobre la posibilidad de utilizar robots (o algún tipo de inteligencia artificial) en el rol de Recursos Humanos. Es decir, que lo mismo en un futuro te podría entrevistar un R2D2 de turno…
Ya hablamos sobre patinetes eléctricos en la última entrada del año pasado. Entonces el asunto era distinto al de hoy, pero igualmente sorprendente. Como algunos recordaréis, tratamos entonces la en ocasiones peligrosa tarea de los juicers o recargadores de las baterías de estos pequeños vehículos, sometidos entre ellos a una competencia fuera de lo común.
Antes de nada, una aclaración. No nos queremos poner más pesados, así que esta vez no vamos a tratar el tema desde el punto de vista crítico o negativo, sino meramente como curiosidad, con los datos objetivos y ya. Y si luego alguien quiere verlo añadiéndole opinión, que lo haga él mismo, faltaría más. Aunque quizá esta vez no da para tanto.
Seamos sinceros. Quién no ha utilizado alguna vez Internet para obtener gratis, por vía “pirata”, algo por lo que legalmente había que pagar: Ver o descargar películas, eventos deportivos, música, software, etc. Bueno, pues un estudio asegura ahora que ese pirateo está a la baja, al menos entre los más jóvenes.
La trilogía de Regreso al Futuro, como todas las películas y demás obras que incluyen contenido futurista, contiene “vaticinios” que se han cumplido y otros que no. Mientras esperamos a que aparezcan los coches voladores, o a que los aeropatines no sean un simple bulo, hoy vamos a recordar una escena que en parte no andaba desencaminada.
Los seguidores de la serie Black Mirror, la cual no habíamos tratado en este blog a pesar de la relación de nuestra filosofía con su temática sencillamente porque este que escribe no es seriéfilo (otra característica pulpista, vaya), recordarán aquél capítulo de la chica obsesionada con acudir a la boda de su popularísima amiga de la infancia, con el objeto mejorar su valoración en una Red Social y con ello poder comprar la casa de sus sueños, en una sociedad futura que exige ese estatus basado en el número de estrellas que cada uno consigue de los demás.
Otra de inventos tecnológicos curiosos. Esta vez se trata de una aplicación móvil con capacidad para identificar y estudiar si los rostros pintados en cuadros históricos están tristes, felices, asustados, etc.
Pero bueno vamos a ver. ¿Lo nuestro en este blog es tecnofobia, ironía anti-tecnófoba, ganas de polemizar, relación amor-odio con el mundo digital…? En fin, por algo nos llamamos Como un pulpo en la nube… Dejemos a nuestros lectores que interpreten por sí mismos nuestras neuras con el tema, aunque me temo que a veces se nos ve el plumero….
Últimas Noticias