En qué consiste la aplicación de la Unión Europea desarrollada para la protección de menores en Internet
Mientras el anuncio del Gobierno de la adopción de medidas para poner límites a la actuación de grandes plataformas tecnológicas online sigue provocando polémicas y debates en todos los medios, cabe preguntarse si la ciudadanía conoce en profundidad la forma de actuar de la aplicación que haría posibles esas medidas. Este artículo aspira a sacer de dudas.
La protección de los menores es Internet es un tema crítico, que está ganando peso a nivel político y que recientemente el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado que aplicará en España, limitando el acceso a redes de los menores de 16 años. Tecnológicamente es un paso sencillo, que se podrá poner en marcha este año gracias al lanzamiento del EUDI Wallet en la Unión Europea, que se espera vea la luz a lo largo de este año en todos los países de la unión.
Un wallet digital, accesible desde el móvil, que contendrá datos personales, como la edad, el nivel educativo… que servirá para limitar el acceso por edad, no solo a redes o ciertas páginas de contenidos en Internet o videojuegos. Además, a diferencia de compartir el DNI, el EUDI Wallet preservará la privacidad de los menores y de cualquier de sus usuarios, ya que solo compartirá los datos necesarios para poder realizar cada operación. Es decir, la red solo tendrá acceso a la validación de edad, pero no a otros datos personales, como dirección, día de nacimiento o localidad de residencia, que actualmente es visible en el DNI.
La Cartera de Identidad Digital Europea (EUDI Wallet), creada por la Unión Europea, irá llegando en 2026 a todos los ciudadanos, facilitando las gestiones financieras y personales más allá de las fronteras nacionales, protegiendo a los menores en Internet o limitando el fraude por suplantación, tal como analiza Namirial, la multinacional tecnológica líder en el segmento europeo de prestadores de servicios de confianza cualificados (QTSP).
Ciberdelincuencia bajo control
Uno de los grandes problemas generados por la digitalización es el auge de los ciberdelitos, que hoy son un parte relevante de la criminalidad. De acuerdo con datos del Ministerio del Interior, en el primer semestre, la cibercriminalidad alcanzó las 245.191 infracciones penales, lo que supone un 20,2% de las totales. Además, crecieron un 3,4% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la criminalidad en su conjunto se redujo un 1,9%. Ya casi se producen 10 ciberdelitos por cada 1.000 habitantes.
Aunque no se desglosan los datos, uno de los delitos frecuentes son los ligados a la suplantación de identidad. Con los datos robados, los ciberdelincuentes pueden realizar transacciones no autorizadas, comprar bienes o servicios o solicitar préstamos en nombre de la víctima. Más allá del impacto económico, actividades de este tipo pueden tener un impacto muy negativo en los afectados, viéndose obligados a defenderse judicialmente en el caso de que el suplantador haya cometido delitos utilizando su identidad.
El EUDI Wallet limitará de forma muy relevante esos riesgos al comprobar primero que la petición de datos es fidedigna y al no almacenarse en servidores de terceros, impidiendo que pueda ser robada. El wallet sólo facilitará a los proveedores aquellos datos imprescindibles para garantizar el éxito de cada transacción y eliminará las duplicidades digitales, por ejemplo, del DNI para poder validar operaciones.
Además, todas las empresas que formen parte del ecosistema estarán sometidas a rigurosas auditorías y procesos de certificación. Este modelo únicamente permite emitir datos a las entidades verificadas y supervisadas conforme al eIDAS2, garantizando que el proceso de autenticación sea mediante fuentes fiables y reduciendo la exposición al fraude documental. Esto quiere decir que cada vez que una empresa solicite información concreta de un ciudadano, esta deberá demostrar que cuenta con la autorización necesaria y capacidad legal para recibir y manejar dichos atributos.
Agilidad en las operaciones y las altas financieras
Otro de los impactos más inmediatos de la Cartera Digital la vivirá el sector financiero. Poder acceder a servicios financieros como la apertura de cuentas, la concesión de préstamos sin necesidad de trámites complejos y con total protección gracias al Wallet, se convertirá en realidad a finales del año que viene. La banca será el primer sector en estar obligado a adoptar el sistema, en diciembre de 2026, accediendo a un mercado potencial de 360 millones de ciudadanos, que poco a poco irán utilizándolo y que también dará oportunidades al sector de las fintech: la interoperatividad europea facilitará la captación de clientes no residentes en cada estado y facilitará la utilización de datos para personalizar los servicios financieros.
Además, el ‘onboarding’ de un nuevo cliente será inmediato sin que el banco tenga que crear su propio modelo de altas, lo que limitará sus gastos y también los riesgos de fraude o de fallos en la identificación. El ID Wallet actuará de verificador y los clientes podrán elegir que datos compartir con cada entidad financiera. Se espera, por ejemplo, que sea un catalizador del crédito al consumo al poder acceder con permiso del usuario a datos de solvencia o de ingresos de manera más eficaz que hasta el momento.
CV y formación verificada
Otra de las revoluciones del EUDI Wallet es la operatividad completa desde el móvil, lo que abre nuevas oportunidades para acercarse a las nuevas generaciones, que son mucho menos activas operando desde los ordenadores. Desde el dispositivo móvil se podrán firmar contratos, validar títulos académicos, autorizar trámites y un largo etcétera. Estas facilidades impulsarán la inclusión digital al permitir que cualquier ciudadano independientemente de sus conocimientos tecnológicos pueda hacer uso de su información personal sin sacrificar la confidencialidad.
Además, desde el móvil, cualquier persona o empresa tendrá acceso abierto a toda la Unión Europa. El objetivo del wallet es habilitar la operatividad transfronteriza y permitir la firma de documentos interpaises con validez legal, lo que dará un nuevo impulso al mercado laboral y facilitará la operativa de los nómadas digitales europeos.
Las empresas tendrán mucho más fácil poder acceder a las titulaciones reales de los candidatos incluso en procesos internacionales, así como a su trayectoria profesional. El auge de titulaciones falsas se ha convertido en un desafío creciente para una sana competitividad laboral y con el wallet se hará de forma automática con datos certificados.
Precisamente, las credenciales académicas, los certificados de idiomas o las titulaciones son algunos de los datos que podrá almacenar el Wallet digital como atributos verificables. Cualquier empresa será capaz de confirmar la veracidad de estos cuando un candidato o estudiante internacional solicite un puesto de trabajo en un país extranjero o a nivel nacional.
Más productividad y seguridad y menos tiempo perdido
El uso del EUDI Wallet no estará limitado al ámbito de los ciudadanos. Las empresas también se verán beneficiadas gracias a la accesibilidad y a la reducción de tiempo en las tramitaciones. Para una pyme o empresa, tareas rutinarias como gestionar solicitudes, realizar contrataciones bancarias, firmas de contratos, verificaciones de edad o cualificaciones comen tiempo y recursos fácilmente y gracias al wallet el proceso será mucho más rápido.
También en operaciones tediosas, como el comprobar la autenticidad de la información fiscal de otra empresa, que es una operativa que hoy se alarga durante días. Con la Cartera Digital Europea los datos se compartirán de forma automática con la autorización del tercero, ahorrando costes de personal y tiempo y contando con datos totalmente autentificados.
Impulso del mercado único digital
La posibilidad de compartir información de forma rápida y fiable posibilita las relaciones comerciales transfronterizas, reduciendo costes y recursos. Los ciudadanos y las empresas europeas lograrán interactuar en un único mercado, creando relaciones transfronterizas y reduciendo costes y recursos en la verificación de usuarios.
La cartera de Identidad Digital Europea busca democratizar el acceso y uso a la identidad propia, fortaleciendo la confidencialidad e interoperabilidad entre países.
Esta plataforma no se plantea como una herramienta más: representa un cambio en la forma en la que los ciudadanos y las empresas se relacionan en el espacio digital. La inmediatez, confianza y transparencia marcan el camino de un nuevo ecosistema más ágil, inclusivo y conectado.