Las tecnologías de verificación de edad, en el debate tras el anuncio de la prohibición de acceso a redes sociales a menores de 16 años
Este martes, el presidente del Gobierno anunció cinco medidas para reforzar la seguridad digital.
Aprovechando su participación en el World Governments Summit en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, Pedro Sánchez comunicó estas iniciativas legislativas y regulatorias con el objetivo de, según sus propias palabras, “limitar los abusos de las grandes plataformas tecnológicas”.
Según fuentes del Ministerio de Transformación Digital y de la Función Pública, estas medidas se pondrán en marcha a través de una enmienda al proyecto de ley de protección de los menores en los entornos digitales. La que más ha llamado la atención en medios españoles y en todo el mundo es la prohibición del acceso a las redes sociales a menores de 16 años.
Las otras cuatro medidas tienen que ver con el seguimiento de las plataformas digitales respecto a su favorecimiento de la división y amplificación el odio, la responsabilidad legal de las posibles infracciones en el terreno digital, la tipificación como delito de la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenidos ilegales, y la investigación y enjuiciamiento de los delitos cometidos por Grok (la inteligencia artificial de X), TikTok e Instagram.
Respecto a la primera de las medidas, y tal y como explican desde Universidad Europea, supone un reto para el Gobierno y, sobre todo de las compañías, que deben encontrar un mecanismo de verificación de edad fiable y seguro en materia de protección de datos. La apuesta del Gobierno es su propia herramienta, la aplicación móvil Cartera Digital Beta, con la que participa en un proyecto piloto de la Comisión Europea.
En relación a esto, José Gabriel García (“Garz”), CEO de Agencia Phi y experto en estrategia digital, cree que “la prohibición del acceso de menores a las redes sociales puede ser necesaria, pero no suficiente si no va acompañada de educación. Sin formación y concienciación, la prohibición por sí sola no evita que los adolescentes sigan accediendo. Este debate está ligado al problema del anonimato en redes sociales, que facilita mensajes de odio y conductas irresponsables. La libertad de expresión debe ir unida a la identificación y a la asunción de responsabilidades, mediante sistemas de verificación segura que protejan a los menores y mejoren la seguridad del entorno digital”.
Por su parte, la consultora de seguridad experta en los aspectos legales y regulatorios de internet Paloma Llaneza ha opinado en el diario El País que “tenemos que encontrar sistemas que permitan verificar la edad, pero con el debido anonimato, que puede parecer raro, pero se puede hacer técnicamente”. Llaneza pone en cuestión que la validación de la identidad mediante tarjeta de crédito sea garantía de la pertenencia al usuario, advierte del almacenamiento y posible uso posterior de datos biométricos y advierte que “la Agencia Española de Protección de Datos ya ha dejado claro que escanear el DNI o fotocopiarlo es excesivo”.
Por otro lado, ayer mismo netsecure publicó un artículo en el que Javier Castro, director de Ciberseguridad de Stratesys, tiempo antes de conocerse esta noticia, había explicado que “las soluciones técnicas, como los sistemas de verificación de edad, son un primer paso necesario, pero no definitivo”. El experto explica que esto es así porque “los jóvenes suelen encontrar la forma de sortear estas barreras. La protección real no está en prohibir, sino en comprender los riesgos y saber gestionarlos”.