Los informáticos también tienen su propio En casa del herrero, cuchillo de palo
Al final resulta que los propios informáticos me van a dar la razón en mis reticencias hacia ciertas aplicaciones que son ineludibles y sagradas para la inmensa mayoría de la gente. Tampoco me extraña mucho: El documental de El dilema de las redes ya nos mostró a extrabajadores de esas compañías advirtiéndonos de la falta de ética de esos servicios, y los mismísimos gurús del TOP de Silicon Valley, empezando por Steve Jobs, procuraban alejar a sus hijos de los dispositivos, como también comentamos por aquí. Pocos mejor que ellos podían saber de qué va la vaina.