2022 va a ser el año del defensor
2021 fue un año sin precedentes para la seguridad de OT, IoT y SCI, con ataques que fueron noticia como los de Colonial Pipeline, JBS, Oldsmar Water y Kaseya, y que se cerró con la vulnerabilidad Log4j.
2021 fue un año sin precedentes para la seguridad de OT, IoT y SCI, con ataques que fueron noticia como los de Colonial Pipeline, JBS, Oldsmar Water y Kaseya, y que se cerró con la vulnerabilidad Log4j.
La formación online continúa siendo, hoy en día, un pilar fundamental para empresas y empleados de cara al crecimiento profesional y al desarrollo de nuevas habilidades.
Los entornos de trabajo híbridos y distribuidos, principal fuente de riesgos para la seguridad corporativa.
La vulnerabilidad Log4Shell ha hecho que grandes partes de la infraestructura digital global, como sitios web, aplicaciones online y dispositivos en red, y por lo tanto las instituciones públicas y empresas, sean vulnerables a los ataques a través de una brecha en la biblioteca de software Log4j. Por este motivo, los atacantes pueden comprometer los sistemas afectados.
Los nuevos escenarios de trabajo – impulsados por la crisis sanitaria, pero ya presentes en muchas empresas desde hace años – están planteando a los departamentos de TI nuevos retos relacionados con la gestión de la conectividad y la entrega de servicios de red más allá de la red de campus corporativa.
La presencia de dispositivos conectados, más allá de los contextos laborales o de aprendizaje formal, es un hecho que envuelve lo cotidiano de casi todas las familias.
El marco normativo que regulará el IVA de la nueva economía digital y la aprobación por los parlamentos de los distintos países de los nuevos tipos de IVA acordados por el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea, Ecofin, el pasado 7 de diciembre serán las principales novedades que afectarán a este impuesto para el año 2022 a nivel europeo, según Fernando Matesanz, managing director de Spanish VAT Services Asesores, despacho especializado en asesoramiento fiscal exclusivamente en el ámbito de este tributo.
Las empresas han demostrado tener la capacidad suficiente para afrontar desafíos extraordinarios y poder virar en unos pocos días, con el apoyo de sus empleados, clientes y partners, toda su actividad a un modelo totalmente digital y de trabajo remoto.
Las empresas a menudo se ven tentadas, por razones financieras, a reducir sus inversiones, conocidas como costes RUN, en servicios personales: recepción telefónica, plataformas de contacto, servicio de asistencia, etc.
Cuando la COVID-19 obligó a las empresas a cambiar su forma de operar, la adopción de soluciones de servicios gestionados y del almacenamiento como servicio se disparó.
Últimas Noticias