Soberanía, leyes, geopolítica y seguridad, entre las prioridades de la nube en 2026
La Unión Europea pone el foco este año en la independencia digital.
La nube seguirá siendo un motor clave de la transformación digital en 2026. Sin embargo, las exigencias aumentan: una regulación europea más estricta, las tensiones geopolíticas y el crecimiento de los riesgos de seguridad sitúan la soberanía digital en el centro del debate. Las empresas deben garantizar la soberanía de sus datos y el cumplimiento normativo sin frenar la innovación.
IONOS ofrece una visión de los desarrollos más relevantes: desde la nueva legislación de la UE y Cloud Security 2.0 hasta estrategias multi-cloud y centros de datos sostenibles.
1. La soberanía digital sigue siendo una prioridad clave
El año 2025 estuvo marcado por la soberanía digital, y esta tendencia continuará en el nuevo año. Lo que antes era opcional ahora se convierte en obligatorio: las empresas deben mantener el control sobre sus datos y sistemas para cumplir con los requisitos regulatorios y los estándares de seguridad. La soberanía digital ya no es un simple concepto político, sino un factor competitivo decisivo.
Esta tendencia no es solo una teoría, un estudio de IONOS publicado en 2025 destacó que el 83 % de las pymes españolas considera clave mantener el control sobre sus datos, lo que está impulsando la demanda de soluciones cloud soberanas y alternativas europeas, y aumentando la presión sobre los proveedores internacionales.
2. Impulso regulatorio y nuevas leyes
Innovaciones regulatorias como la Ley de Datos de la UE, que entrará en vigor en 2026, obligan a los proveedores cloud a mejorar la portabilidad de los datos, la interoperabilidad y unas condiciones contractuales justas. Se están reforzando las normativas que garantizan el derecho de las empresas a cambiar de proveedor de servicios de nube y las condiciones para migrar sus datos y sistemas de un proveedor a otro, lo que intensifica la competencia con los hiperescalares americanos.
Además, se endurecen los requisitos de seguridad y de reporte con NIS2 y la futura Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad, que entrará en vigor a lo largo de 2026, lo que obligará a las empresas a reforzar sus sistemas de protección y cumplir con estándares más estrictos en la gestión de riesgos y la notificación de incidentes. Paralelamente, la UE trabaja en una posible Ley de desarrollo Cloud y de IA, que podría incluir criterios de soberanía para los servicios cloud. Las empresas deben prepararse para un mayor foco en cumplimiento normativo y transparencia.
3. Influencias geopolíticas e internacionales
Los factores geopolíticos también están influyendo en el mercado: las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. podrían provocar un cambio de poder, mientras que una intensificación del conflicto entre China y Taiwán amenaza la cadena de suministro de los chips. Las tensiones comerciales y los controles a la exportación tecnológica entre EE. UU. y China afectan de forma indirecta a las estrategias cloud en Europa. Por ello, muchas empresas optarán por estrategias multi-cloud y de diversificación para reducir dependencias y mitigar riesgos.
4. Ciberseguridad y Cloud Security 2.0
Los ciberataques son cada vez más sofisticados y las filtraciones de datos, más peligrosas. En este contexto, Cloud Security 2.0 se está consolidando como el nuevo estándar. Combina enfoques zero trust, soluciones de seguridad nativas en la nube y mecanismos de defensa proactivos y automatizados. El objetivo es detectar amenazas de forma temprana y responder de manera dinámica, no solo reaccionar cuando el daño ya se ha producido.
La soberanía digital desempeña aquí un papel central: el hosting y el procesamiento de datos dentro de la UE, así como las alianzas con proveedores locales, son fundamentales.
A esto se suman el aumento de las amenazas de ciberseguridad y las filtraciones de datos, que incrementan la presión sobre las empresas. Al mismo tiempo, China está ganando peso en la competencia global con modelos abiertos y enfoques open source. Todo ello deja claro que la seguridad no es solo un reto técnico, sino también un factor estratégico para la resiliencia y la competitividad.
5. Innovación tecnológica en el cloud
Las nuevas generaciones de procesadores y tecnologías emergentes como los chips fotónicos podrían revolucionar el rendimiento. El edge computing gana relevancia, especialmente en aplicaciones industriales y de robótica donde la baja latencia es crítica. Paralelamente, el sector apuesta cada vez más por el open source y estándares abiertos para fomentar la transparencia y la interoperabilidad.
6. Movimientos de mercado y estrategias
Por un lado, el multi-cloud se consolidará como la estrategia estándar. Por otro, las empresas no solo buscan optimizar costes, sino también avanzar en sostenibilidad. Los centros de datos energéticamente eficientes y la green IT se convierten así en una ventaja competitiva.
Las empresas son cada vez más conscientes de la necesidad de una mayor soberanía digital, lo que abre un enorme potencial de crecimiento en Europa y crea espacio para la innovación.
Perspectiva y conclusión: actuar ahora para lograr mayor soberanía
La soberanía digital, el gran tema de 2025, ha llegado para quedarse. El sector cloud, en particular, marcará el rumbo en 2026: las empresas están bajo presión para cumplir con requisitos regulatorios como el EU Data Act y NIS2, al tiempo que deben gestionar los riesgos geopolíticos.
Los enfoques multi-cloud, las alianzas con proveedores europeos y las inversiones en Cloud Security 2.0 son elementos clave. Quienes los adopten de forma coherente asegurarán su ventaja competitiva en el mercado.