En la siguiente década se producirá un cambio en el rol de las redes móviles
La Inteligencia Artificial y las nuevas tecnologías tienen potencial para transformar y mejorar la vida doméstica, laboral y social, pero desarrollarlo requiere de conectividad, y la colaboración es fundamental para desplegar el potencial de las redes inteligentes.
Dado el acelerado ritmo de la transformación tecnológica, Erik Ekkuden, CTO de Ericsson, sostiene que en la próxima década se producirá un cambio en el rol de las redes móviles, ya que pasarán de ser meras transportadoras de datos a captar el entorno y actuar con inteligencia y velocidad, dando soporte a la automatización, la toma de decisiones humanas y los sistemas de gestión de las empresas.
En el informe Technology and Telecoms Trends 2026, el actual CTO de Ericsson Ekudden destaca cuatro tendencias relacionadas entre sí que están dando forma al tejido inteligente:
• Por un lado, está la IA física que redefine quién y qué usa la red, a medida que los sistemas y agentes autónomos se convierten en actores relevantes que operan a velocidades propias de las máquinas.
• Por otro lado, está la seguridad en la transformación, que define las condiciones bajo las cuales el tejido inteligente genera confianza, incluida la seguridad nativa de la IA y la transición hacia una criptografía resistente y resiliente a la computación cuántica.
• En tercer lugar, se encuentra el mundo programable (lo que se conoce en inglés como Programmable World), que convierte las redes en plataformas capaces de captar, exponer y actuar sobre el mundo físico.
• Y, por último, la computación heterogénea, que aporta rendimiento, eficiencia energética y viabilidad económica necesarias para hacer posible esta transformación a escala global.
“El tejido inteligente representa para la economía de la IA lo que el servicio de banda ancha móvil de máximo esfuerzo representó en su día a la economía de internet: la capa de conexión que hace posible todo lo demás, y el factor diferencial que determina quién lidera y quién sigue”, explica Erik Ekudden, CTO de Ericsson.
Asimismo, Ekudden subraya que se requiere la colaboración de todo un ecosistema de socios comprometidos para hacer realidad esta visión.
“Ericsson no construirá esto en solitario, ni nunca ha sido nuestra intención”, afirma. “El tejido inteligente se desarrollará a través de una estrecha colaboración entre proveedores de servicios de comunicación, empresas, desarrolladores, gobiernos y académicos, todos alineados bajo una arquitectura común y una dirección compartida”, añade.
Ekudden concluye advirtiendo que las decisiones que se tomen en los próximos tres años determinarán el progreso de esta transformación y quiénes la definirán.
“Ericsson asume el compromiso de liderar ese esfuerzo”, afirma Ekudden. “Invitamos a todos los actores del ecosistema a contribuir y a darle forma con nosotros”, finaliza.