¿Qué me pasa, “iDoctor”?
Pues nada, que las vacaciones se acercan, julio es un mes muy tranquilo en el sector IT (y en otros muchos), y yo sigo leyendo el libro del que os hablé en la entrada anterior, acerca de las consecuencias, no siempre positivas, de la revolución tecnológica en nuestras vidas y relaciones. Pero en este caso, para reforzar la idea de que ni el libro (En defensa de la conversación, de Sherry Turkle) ni yo pretendemos alentar la tecnofobia, hoy voy a tratar algún aspecto positivo de las herramientas digitales que se comenta en esta obra, para además dejar un mejor sabor de boca antes de largarnos y hacer las maletas.