Seguridad o comodidad, el eterno dilema de la protección de datos
En un mundo en el que los datos personales han dejado de ser meramente información particular para convertirse en un negocio, y en el que cada vez es más complicado saber qué datos privados dejamos tras nuestros pasos –y quién o cómo los controlan–, se hace imprescindible una labor de concienciación como la que propone el Día Internacional de la Protección de Datos, que se celebra cada 28 de enero.