Un nuevo ejemplo de que seguimos siendo demasiado confiados
Seguramente en estos últimos días has enviado o, peor aún, un amigo o familiar te ha enviado una foto de ti mismo pero envejecido unos cuantos años.
Seguramente en estos últimos días has enviado o, peor aún, un amigo o familiar te ha enviado una foto de ti mismo pero envejecido unos cuantos años.
La nube ha dejado de ser algo de lo que hablan los directores de informática y los responsables de TI (pero que no necesariamente se implementa) para convertirse en una herramienta imprescindible en cualquier negocio digital.
Desde hace un tiempo, hablamos continuamente del boom de los chatbots y del uso que dan las empresas a estos simuladores de agentes humanos. Con ellos, las compañías buscan mejorar su productividad notoriamente y reducen tiempos y costes en el ámbito de la atención al cliente.
Internet of Things, como tendencia tecnológica, es ya una realidad, y va a seguir desarrollándose en los próximos años. Es cierto que IoT es un fenómeno muy amplio y que esta tendencia se está plasmando de forma diferente en cada mercado vertical.
Tienen conciencia social, les gusta la tecnología y no les preocupa la estabilidad de un futuro laboral por la confianza que tienen en sí mismos. Son también la generación más comprometida con el medioambiente y la sostenibilidad. Incluso el 65% de los millennials, según una encuesta de Deloitte, cree que es una prioridad y su responsabilidad directa hacer algo para evitar el cambio climático.
Las ganas por viajar han crecido globalmente a unos niveles extraordinarios en los últimos años. Incluso si solo tenemos en cuenta a aquellos que realizan viajes nacionales, se espera que el número de vuelos ofertados a nivel mundial por la industria aérea alcance los 39.8 millones en 2019.
La entrada en vigor de la normativa europea sobre protección de datos, General Data Protection Regulation, GDPR, supone un importante reto para cualquier organización, por dos motivos fundamentales:
Hace 50 años, el 20 de julio, un ordenador llevó a dos hombres a la luna. La carrera espacial, impulsada por las dos naciones más poderosas del mundo en ese momento, se ganó con una tecnología que apenas posee una fracción de la potencia de procesamiento de uno de nuestros teléfonos móviles. Pero la NASA lo hizo, Neil Armstrong y Buzz Aldrin tocaron la luna y regresaron.
La calidad del aire es un “reflejo de la manera de producir y de vivir”, donde son “determinantes la eficiencia de los procesos industriales, los sistemas de climatización y de la movilidad de las personas”, de acuerdo con el director de Sostenibilidad del centro tecnológico Eurecat, Miquel Rovira, que considera que se trata de una problemática donde la “tecnología es fundamental” y que ofrece “retos y oportunidades para que las empresas sean más competitivas a nivel global”.
Expertos en privacidad digital debaten sobre los retos y oportunidades que supone implementar correctamente el RGPD en las empresas. Señalan el concepto privacidad experiencial como una nueva oportunidad para ofrecer una experiencia de marketing personalizada más atractiva.
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