Disponible un nuevo modelo de despliegue autogestionado de IBM Bob
La multinacional tecnológica IBM ha dado a conocer la disponibilidad de un modelo de despliegue autogestionado para IBM Bob.
Este nuevo despliegue permite a las organizaciones llevar el desarrollo de software basado en inteligencia artificial a entornos on-premises, nubes privadas, nubes soberanas y entornos aislados (air-gapped) bajo su propio control. Bob es la plataforma de desarrollo de software basada en agentes de IBM, diseñada para ayudar a los equipos a ir más allá de la simple generación de código y aplicar la IA a todo el ciclo de desarrollo y modernización de aplicaciones.
Las empresas están invirtiendo de forma significativa en desarrollo de software impulsado por IA. Sin embargo, aquellas organizaciones que gestionan código fuente sensible, datos regulados o infraestructuras críticas suelen estar sujetas a estrictos requisitos de seguridad y cumplimiento normativo que pueden limitar su capacidad para utilizar plataformas públicas de IA. Para muchas de ellas, especialmente en sectores regulados, la adopción de la IA exige tener control sobre dónde se ejecuta la tecnología, a qué datos puede acceder y cómo se gobiernan los sistemas de IA.
Según un informe de Futurum Research, los despliegues híbridos y en el edge representarán el 44% del mercado de infraestructuras de IA en 2030, a medida que las organizaciones buscan combinar soberanía y conectividad con sus ecosistemas tecnológicos. En el mismo periodo, se prevé que la cuota de la nube pública descienda hasta el 46%.
La nueva opción de despliegue autogestionado de IBM Bob lleva la IA a infraestructuras gestionadas por el cliente y está específicamente diseñada para organizaciones que necesitan un mayor control sobre la residencia de los datos, las políticas de seguridad, la gobernanza de la IA y los flujos de trabajo de desarrollo de software. A diferencia de muchas herramientas de programación y desarrollo de software basadas en IA que requieren trasladar datos a servicios externos, la versión autogestionada de IBM Bob permite desplegar capacidades de desarrollo y modernización de software allí donde ya residen el código, el contexto de las aplicaciones y los datos de la organización.
“El futuro de la IA empresarial dependerá de la seguridad, la gobernanza y la soberanía”, afirmó Neel Sundaresan, director general de IA y Automatización de IBM. “Las organizaciones necesitan soluciones de IA que operen dentro de entornos que controlan directamente, especialmente cuando trabajan con código sensible y datos regulados. El despliegue autogestionado de Bob ofrece a las empresas una forma de llevar la IA basada en agentes directamente a esos entornos, para beneficiarse de la tecnología manteniendo la seguridad, el cumplimiento normativo y el control operativo”.
La mayoría de las empresas operan entornos de software que contienen información sensible, como propiedad intelectual, código fuente propietario y datos regulados de clientes. Según The Calculus of AI Sovereignty, informe publicado en junio de 2026 por el IBM Institute for Business Value (IBV), el 68% de los directivos encuestados afirma que cumplir los requisitos de residencia y soberanía de los datos en distintas geografías supone un desafío.
La flexibilidad de despliegue de IBM Bob puede ayudar a las organizaciones a afrontar estos requisitos al permitir que la IA se acerque a los datos, en lugar de obligar a trasladar los datos hacia la IA. Las empresas pueden ejecutar modelos compatibles en sus propias instalaciones, incluso en entornos completamente aislados (air-gapped), utilizando modelos previamente licenciados o conectando Bob con servicios externos de modelos compatibles mediante configuraciones híbridas.
Mientras que muchas herramientas de desarrollo basadas en IA han sido concebidas principalmente para entornos nativos de nube, los proyectos de modernización empresarial suelen implicar aplicaciones y datos distribuidos entre sistemas on-premises, nubes privadas y otros entornos controlados. La flexibilidad de despliegue de IBM Bob permite a las organizaciones utilizar la IA para el desarrollo y la modernización de software en distintos entornos de infraestructura y con diferentes modelos, facilitando así una adopción real y escalable de la inteligencia artificial.