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Tecnología en el cuerpo

Tecnología en el cuerpo

Más de la mitad de los adultos españoles cree que las personas deberían ser libres para mejorar su propio cuerpo con tecnología Human Augmentation, aunque aún existen preocupaciones sobre su impacto social.

Así se desprende de una nueva investigación realizada por la compañía experta en ciberseguridad, Kaspersky, entre 6.500 adultos de siete países europeos, incluido España, en la que se analiza la percepción sobre un futuro compartido con personas con capacidades aumentadas.

El perfeccionamiento humano puede ser de dos tipos: necesario por motivos de salud -como el uso de un miembro biónico- o para para la mejora cognitiva o física y la realización de determinadas acciones mediante la implantación de chips bajo la piel, por ejemplo, los de radiofrecuencia (RFID).

El estudio realizado por Kaspersky revela que sólo el 10% de los españoles encuestados se opondría a trabajar con una persona con capacidades aumentadas por considerar que tiene una ventaja injusta. Por el contrario, el 59% afirma que estaría encantado de trabajar junto a personas con capacidades mejoradas gracias a dispositivos tecnológicos, mientras que al 30% restante parece no importarle ninguna de las dos cosas.

Sin embargo, todavía existe un porcentaje significativo al que le preocupa que la tendencia Human Augmentation pueda dar lugar a desigualdades (23%) o incluso generar conflictos sociales en el futuro (19%).

Cómo responden los españoles al conocer a personas con capacidades aumentadas

Según el estudio de Kaspersky, más de la mitad (51%) de los españoles dicen haber conocido a alguien que ha mejorado sus capacidades físicas y/o cognitivas mediante tecnología. De ellos, el 8% señaló no haber experimentado ningún sentimiento especial al conocer a esta persona; mientras que la reacción inicial para el 18% fue de curiosidad y para el 12% de sorpresa. Asimismo, el 44% de los encuestados españoles afirma que “siempre ha aceptado” a este tipo de personas y el 20% considera que en la última década su opinión acerca de ellas ha cambiado positivamente.

En lo que respecta a la vida personal, el 61% de los españoles no tendría ningún problema en salir con alguien con una mejora tecnológica, y el 3% señala que ya lo ha hecho. El 14% apunta que se lo podría plantear, mientras que el 13% dice que no lo haría y el 10% no está seguro al respecto.

En general, más de un tercio (36%) de los españoles se muestra optimista ante una sociedad futura que incluya tanto a personas con capacidades aumentadas como normales, aunque el 19% se muestra preocupado. Un 28% cree, además, que las personas que han perfeccionado sus capacidades mediante el uso de la tecnología deberían estar representadas en el Gobierno, frente al 47% que se opone a esta idea.

¿Qué tipos de perfeccionamiento humano apoyarían los españoles?

Si un miembro de la familia necesitara tecnología para mejorar o aumentar sus capacidades por motivos de salud, los encuestados españoles se sentirían más cómodos si fuera una pierna (41%) o un brazo biónico (40%). Lo que genera mayor incomodidad es un exoesqueleto (19%).

En cuanto al perfeccionamiento voluntario, sin que existan problemas de salud, el 40% lo apoyaría a pesar de todo, mientras que el 7% se opondría. Para otro 40% dependería de lo que se planteara hacer, mientras que al 14% le resulta indiferente.

Algunas de las conclusiones globales de la investigación de Kaspersky son:

•    Los adultos de Portugal (56%) y España (51%) son los más proclives a decir que las personas pueden hacer lo que quieran con su cuerpo, mientras que el Reino Unido es el que menos de acuerdo está, con un 36%.

•    Casi tres de cada diez (29,5%) europeos apoyarían a un miembro de la familia que decidiera implantar tecnologías de Human Augmentation en su cuerpo, independientemente de su elección, siendo los portugueses los que más lo apoyan (46%), y los franceses los que menos (19%).

•    Sólo el 16,5% de los europeos considera que optar por aumentar las propias capacidades es "raro", lo que oscila entre un 8% en Portugal y un 30% en el Reino Unido, mientras que casi una cuarta parte (24%) considera que es una decisión "valiente".

•    Algo más de una cuarta parte (27%) cree que las personas aumentadas deberían tener una representación especial en el ámbito gubernamental, frente al 41% que se opone a la idea.

Para, Marco Preuss, director del GReAT (Equipo de Investigación y Análisis Global) de Europa en Kaspersky, "aunque encontramos un amplio apoyo e interés en las tecnologías Human Augmentation en toda Europa, existe una preocupación comprensible sobre sus implicaciones para la sociedad. Los gobiernos, los líderes de la industria y las personas que han perfeccionado sus capacidades deben unirse para ayudar a dar forma al futuro de esta tecnología, con el fin de garantizar que esta emocionante industria se desarrolle de forma regulada y sea segura para todos".

Por su parte, Hannes Sjöblad, director general y cofundador de DSruptive Subdermals, ha añadido: "el perfeccionamiento humano no debe considerarse como una solución de alta tecnología para unos pocos privilegiados. Debe ser asequible y accesible: todo el mundo debería poder disfrutar de los beneficios que aporta".


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