Más de la mitad de organizaciones españolas tienen políticas de soberanía digital
Nuestro país rompe una negativa tendencia europea en lo que a aplicación de políticas de soberanía digital se refere, según revelan los datos de un nuevo informe.
Mientras que muchas organizaciones europeas tienen dificultades para plasmar su conciencia sobre los riesgos digitales en políticas concretas, España es el único país que está logrando con éxito esa transición a gran escala. El 56% de las organizaciones españolas cuentan con políticas de soberanía digital activas, que se están aplicando realmente.
Así lo revela el estudio «Tech Reality Check 2026», elaborado por Conclusion con las respuestas de 1.058 responsables de la toma de decisiones en materia de TI de cuatro países europeos (Alemania, Países Bajos, Portugal y España). Se trata del porcentaje más alto de los cuatro países encuestados.
La concienciación aún no se traduce en acción
La soberanía digital ocupa un lugar destacado en la agenda europea. Las tensiones geopolíticas, la nueva legislación – como la NIS2, DORA y la Ley de Ciberresiliencia – y la creciente concienciación sobre las dependencias tecnológicas han situado este tema firmemente en la agenda de muchos consejos de administración. El 86% de los encuestados europeos es consciente de los riesgos asociados a que la tecnología o los datos queden sujetos a una legislación extranjera. Al mismo tiempo, solo la mitad ha traducido esa concienciación en políticas activas que se están aplicando realmente. Como resultado, la brecha entre saber y actuar se ha convertido en sí misma en un riesgo.
La concienciación traducida en políticas
España rompe con esta tendencia europea. Además del 56% de las organizaciones que ya cuentan con políticas activas en materia de soberanía digital, un 54% ha integrado en gran medida los riesgos jurisdiccionales en sus políticas, lo que también supone el porcentaje más alto entre los países encuestados. Además, el 70% de las organizaciones españolas tiene una visibilidad completa de sus dependencias digitales críticas, una cifra comparable a la de Alemania (71%). España combina, por tanto, una elevada concienciación con un alto grado de ejecución, una combinación que se da con menos frecuencia en los demás países encuestados.
Sin monopolio del conocimiento
Una segunda característica distintiva surge en la evaluación del conocimiento interno. España es el único país encuestado en el que una mayoría (56%) rechaza la afirmación de que los sistemas críticos funcionan con tecnología que solo comprenden unas pocas personas dentro de la organización. En los Países Bajos (68%) y Alemania (67%), este riesgo de concentración del conocimiento está ampliamente reconocido. En España, por lo tanto, la soberanía digital no se limita únicamente a la elección de los proveedores o las cuestiones jurisdiccionales, sino que también implica una integración más amplia del conocimiento tecnológico en toda la organización.
Célia Vieira, Directora General de Conclusion Iberia: “El hecho de que España sea el país con mayor nivel de implantación de políticas de soberanía digital demuestra que las organizaciones están pasando de la concienciación a la ejecución. Ese cambio es especialmente relevante en un momento en el que la competitividad ya no depende solo de adoptar nuevas tecnologías, sino de hacerlo con control, resiliencia y capacidad de decisión. La soberanía digital permite reducir dependencias, fortalecer la gobernanza y crear las condiciones necesarias para innovar y escalar iniciativas como la IA con mayor confianza”.