¿Móvil antes que cervezas?
Esto es el colmo. Ya sabíamos que la adicción al teléfono móvil había alcanzado cotas ignominiosas, pero una cosa es que no podáis vivir sin ellos, y otra muy distinta que estéis dispuestos a renunciar a la bebida alcohólica sagrada por antonomasia en España y en medio mundo, con lo que eso supondría a nivel de apocalipsis nutritiva, social moral y filosófica. Vamos, que prácticamente el mundo se acabaría. La pandemia serían Los mundos de Yupi, en comparación.