Cada vez van surgiendo más personalidades ilustres que están en sintonía con el mensaje que nuestro querido Pulpo lleva defendiendo desde hace años frente al auge omnipresente de la tecnología digital. Ya lo vimos hace unos meses con Arturo Pérez – Reverte, y ahora llega de la mano de alguien de relevancia mundial: Nada menos que el Papa.
Y es que León XIV ha dejado constancia en su primera encíclica de una posición de advertencia y prudencia ante la Inteligencia Artificial que nuestra mascota suscribe encantada. El pontífice ha llegado a comparar algunos riesgos de la IA con nuevas formas de esclavitud digital, alertando sobre la deshumanización, la automatización de la guerra y la pérdida progresiva de control humano frente a los algoritmos.
Así a simple vista todo esto suena muy bien para cualquier tecnófobo radical y simplón. Pero el Pulpo no lo es; estará algo perdido en la nube, pero su postura no va contra la tecnología sin más o sin ambages, sino contra su parte negativa y a menudo olvidada por los techies entusiastas. De hecho, nuestro molusco tampoco se siente muy a gusto con mensajes tipo “tecnología del demonio”, que en el contexto papal cobraría especial significación.
Sin embargo, no es el caso. Si prestamos atención a todo lo que ha difundido sobre este tema León XIV, nos daremos cuenta de que su opinión también es moderada, concediendo ventajas y virtudes a la IA y la informática, y que en todo caso está en su uso y aplicación inadecuadas el riesgo de acabar perjudicando a la humanidad. En este sentido, preferimos un término medio entre el pesimismo y el optimismo, porque ver a los tecnófilos poniéndose a la defensiva de las herramientas de IA sin reconocer sus peligros, como muestra el documental “Hollywood lo hizo” que vimos hace poco, tampoco nos convence precisamente (y menos a nuestro Pulpo).
Por ejemplo, el Papa considera que la IA puede ser una ayuda valiosa, pero también cree necesario un enfoque prudente y cauteloso. Reconoce también que “sin duda, es deseable que la tecnología libere al hombre de trabajos especialmente pesados, repetitivos o peligrosos, pero la norma general debe seguir siendo la protección de los puestos de trabajo y del papel insustituible de la persona”.
Ojo, que tal vez lo único que pretendía León XIV era tomarse la revancha de la Inteligencia Artificial, cuando tiempo atrás se utilizó para generar deepfakes de su antecesor el Papa Francisco. Hombre, si es el caso, León, tienes que tener un poquito más de sentido del humor, que la IA también tiene su parte jocosa, y esa es de las que no son criticables, en general.
