No sé si os habréis dado cuenta, pero revisando todas las entradas que llevamos este año hemos visto que no había (hasta hoy) ni una sola dedicada a un tema habitual en nuestro blog: Los videojuegos. ¡Vaya dejadez! ¡Mira que no dedicar un rato de trabajo al tema de jugar…!
Además, están las cosas caldeaditas últimamente como para no desestresarse con ese noble entretenimiento que es el gaming… Quizás por eso es mejor ponerse a jugar que dedicarse a escribir un post sobre ello… ¡pero es que yo desde hace tiempo ni eso! Bueno, pues ha llegado el momento de solventarlo (al menos lo de escribir el post).
Y no es moco de pavo lo de quitarse de encima la ansiedad y los malos rollos, porque precisamente de eso vamos a hablar (entre otras cosas): de las razones por las cuáles la gente considera que vale la pena echar un rato a los videojuegos, y entre ellas está la de desestresarse: Un estudio dice que el 38,4% de los jugadores afirma recurrir a los videojuegos como vía de escape frente al estrés diario.
El estudio en cuestión no es otro que la VI Radiografía del Gaming en España, publicada en verano (perdón por el retraso, estábamos liados con otros temas, debates entre IAs, etc) por PcComponentes. La conclusión del informe es clara: el mando ya no es cosa de adolescentes encerrados en su cuarto. Un 38,4% de los jugadores usa los videojuegos para escapar del estrés, que es básicamente terapia, pero con logros desbloqueables.
Gimnasio para el cerebro (sin cuota mensual)
El 87,5% asegura que jugar le ha mejorado alguna habilidad. Lo que más se nota es la lógica y la orientación (41,1%), seguida de la toma de decisiones (36,9%) y la concentración (32,7%). Un 29,3% presume de mejor coordinación, así que ya hay excusa para las horas de más: es entrenamiento. Y a largo plazo no hay marcha atrás: el 62,8% piensa seguir jugando durante la próxima década.
El gamer de hoy: adulto, con trabajo y sin cámara
Un 41,5% sigue imaginando al gamer como un adolescente que juega solo durante horas, pero los datos dicen otra cosa: un 41,9% son trabajadores que se enchufan al juego para recuperarse de la jornada. Eso sí, la tendencia es jugar en solitario y sin conexión (del 35,7% al 44,7% en un año), y el 85,8% nunca retransmite sus partidas. Aquí el único público que se tolera es el sofá.
En cuanto a diversidad, el 57,1% cree que el sector es más inclusivo y el 62,3% opina que la representación de mujeres y otros colectivos ha mejorado. Aun así, el 47,9% piensa que hombres y mujeres siguen siendo vistos de forma distinta al jugar: queda nivel por superar.
Dónde y cómo se juega
YouTube y Twitch arrasan como fuente de contenido (más del 70%). Para jugar, gana el PC o portátil (49,6%), seguido de cerca por la consola (44%) y el móvil (35,3%). Los géneros favoritos son aventura y plataformas (17%), juegos casuales (16,1%) y estrategia (14,6%). Y mientras el mundo se digitaliza, el formato físico resiste (41,2%) frente al digital exclusivo (27,5%). Los coleccionistas de cajas, felices.
Compras: barato, variado y con consejo
El 36% compra su equipo solo en tiendas online y el 34,6% mezcla online y físico. Lo que más pesa al elegir tienda: precio (52,4%), catálogo (41,9%) y asesoramiento experto (24,3%). Casi un tercio actualiza la RAM o la gráfica (32,9% en ambos casos) cada uno a tres años, el equivalente informático a “este año sí que me lo merezco”. En los configuradores de PC online valoran sobre todo que se ajusten al presupuesto (34,7%), que garanticen compatibilidad (34,3%) y que sean fáciles de usar (27,1%).