Tal y como se está poniendo el mundo, una de las mejores terapias, y la que más nos gusta en este blog como bien sabéis, es la del humor. Así pues, hoy escribiremos esta entrada siguiendo la senda de la comedia, pero sin olvidar que nuestra temática debe ser la tecnología.
Como en principio no teníamos una idea previa sobre qué asunto concreto tratar del sector IT, hemos pensado que la improvisación podría ser una buena opción. Y dándole vueltas a esa idea, se nos ha ocurrido homenajear a uno de los programas de humor e improvisación por excelencia de los últimos años, el popular Nadie Sabe Nada de Andreu Buenafuente y Berto Romero. Y os preguntaréis: ¿y qué pinta aquí la tecnología?
Pues bien, de esa misma pregunta nos ha surgido esta otra como respuesta: ¿Cómo sería un Nadie Sabe Nada si todas las preguntas de los seguidores del programa, extraídas de la famosa urna que preside la mesa, tratasen temas relacionados con informática y tecnologías digitales? A partir de ahí, todo lo que quedaba era dejarse llevar a ver qué salía…
…Bueno, hasta cierto punto, porque nos faltaba la base, que son precisamente las preguntas. Porque, la verdad, nos resultaba un poco raro hacernos preguntas a nosotros mismos para responderlas nosotros mismos. En este punto, hay que reconocer que hemos recurrido a la IA generativa (qué remedio): Le pedimos a Chat GPT que inventara dichas preguntas basadas en el estilo de las del programa, siempre con temática IT, y ya sólo faltaba imaginar cómo las habrían respondido los geniales Berto y Buenafuente.
Juramos que los diálogos si han sido creatividad propia del blog. Y advertimos, eso sí, que para entender algunos de los guiños es necesario conocer bien el programa. Seguro que no serán tan ingeniosos como hubieran sido por parte de los cómicos originales, aparte de que esto es una “versión escrita” del programa, lo cual también pierde su gracia, pero hemos hecho lo que hemos podido. Y como han salido unas cuantas preguntas, esta idea dará para alguna que otra entrada más, que no queremos que sea una sola de longitud kilométrica.
Vamos allá con las tres primeras preguntas:
Si borro un archivo y luego lo saco de la papelera, ¿ha tenido una experiencia cercana a la muerte?
- Berto: No, bueno, no necesariamente tanto como eso, simplemente ha estado malito, una temporada de baja…
- Buenafuente (con voz de doblaje de Rober de Niro): ¿Estás hablando de mí, tío…? (Y ya con su voz normal): No, en serio, no estoy de acuerdo. No tiramos las cosas a la papelera de reciclaje para que se recuperen como si fuera un hospital, sino con la idea de eliminarlas, así que yo creo que este oyente tiene razón.
- Berto: Vale, te lo compro, pero entonces podría ser como una especie de coma inducido en una cama de hospital, pero totalmente controlado, porque en realidad, si lo piensas un poco, un archivo en la papelera de reciclaje no está sufriendo una enfermedad mortal, de hecho está perfectamente, basta darle a “restaurar” para ver que sigue igual, y muy seguro en la papelera siempre que no decidamos vaciarla…
- Buenafuente: ¿Me estás diciendo que tener en nuestras manos la decisión de vaciar la papelera de reciclaje no es un riesgo mortal para todos los archivos que hay en ella? Con la cantidad de basura que puedo llegar a almacenar ahí, que tengo yo un Síndrome de Diógenes digital que es para flipar, ¿crees que me voy a acordar de ese pobre archivito que sufre en silencio?
- Berto: ¡Bueno claro! ¡Es que con alguien como tú, que vuelve a meter en la urna todas las preguntas ya leídas de los oyentes, normal que tu papelera de reciclaje sea una bomba de relojería para todos sus archivos en “cuarentena”! ¡Tú lo que necesitas en tu ordenador no es una papelera de reciclaje, es una trituradora de papel como la nuestra!
Si un algoritmo me recomienda algo que me gusta, ¿me conoce mejor que yo o simplemente tiene más memoria?
- Buenafuente: Interesante tema este de los al… algor… alrog… almor… ejem… Hola buenas tardes.
- Berto: Ojo cuidado con el asunto de los algoritmos, que a mí personalmente no me gusta nada, me inquieta mucho, la verdad.
- Buenafuente: Estamos en una sociedad en la que la gente ya no elige lo que le gusta, sino que le gusta lo que elige gustarle sin elegirlo gustándole realmente, ¿no crees?
- Berto: Podría contestarte si te hubiera entendido, Andreu.
- Buenafuente: Bueno, yo creo que se ha entendido perfectamente lo que quería decir…
- Berto: ¿Sinceramente? Yo diría que no. Y mucho menos perfectamente.
- Buenafuente: A ver: ¿Tú crees que eliges ver un vídeo en internet porque te gusta o porque ya elegiste otro parecido y el algoritmo sabe que te gusta eso y te hace creer que lo sigues eligiendo tú? ¿Eh? ¿Qué me dices a eso?
- Berto: Que tú no sabes si me estás diciendo eso porque lo pienses realmente o porque el algoritmo te ha hecho creer que lo piensas después de haber elegido decir muchas cosas mientras el móvil te escucha, porque esa es otra…
- Buenafuente: ¡Oh, mama! ¡Me has explotado la cabeza! Mejor no abramos ese melón.
Cuando el ordenador dice “No responde”, ¿está enfadado conmigo o simplemente necesita su espacio?
- Berto: A ver, amigo oyente, con todo el respeto y todo el cariño te lo digo, si crees que tu ordenador desahoga contigo unas supuestas emociones que obviamente no tiene, lo mismo eres tú el que debería pasarse por el diván de un buen psicólogo.
- Buenafuente: ¡Hombre Berto!, un respeto a nuestros seguidores…
- Berto: No, a ver Andreu, uno no puede pensar que todo lo negativo que ocurre a su alrededor es algo personal que las cosas tienen con él. Eso es un poquito egocentrista y obsesivo… Imagínate que se me agotan los cartuchos de la impresora y yo me creo que ella se está guardando la tinta que le queda porque no le gustan los documentos que le he hecho imprimir, ¡no hombre no!
- Buenafuente: Vaaale, bueno, pero míralo de este modo: Nuestro oyente no tiene por qué estar pasándolo mal por él mismo, sino que simplemente tiene mucha empatía, y le preocupa que su ordenador esté pasando una mala racha…
- Berto: ¿En serio? ¿Acaso sugieres que los ordenadores pueden tener su alma y su corazoncito?
- Buenafuente (con voz de parodia de Íker Jiménez): Quien sabe, amigos de la nave del misterio (empieza a sonar música de misterio) ¿Llega el alma a formar parte de objetos de nuestra vida cotidiana como los ordenadores? ¿Realidad? ¿Trampantojo? ¿Serendipia…? ¿Qué opina usted, amigo Javier Sierra?
- Berto (con voz de parodia de Javier Sierra): Bueno, la verdad es que existe sobrada documentación y literatura acerca del animismo, que otorga propiedades espirituales a todos los seres y objetos de la naturaleza, pero que yo sepa los ordenadores no son exactamente objetos de la naturaleza. Si me lo permite, a mí esto me parece que formaría más bien parte de otra sección del programa, que sería Filosofía Barata…
- Buenafuente (ya con su voz normal): Bueno, o quizás habría que llamar a Josep Maria Balcells, porque yo creo que eso de que los ordenadores y las impresoras fallen cuando más los necesitamos tiene pinta de ser culpa suya, ¿no?
- Berto (con la voz de Balcells): ¡No le quepa a usted la mejor duda! ¡Los diseñé así aposta!
- Buenafuente: ¿Y puede ser que busque usted crear esa sensación en los usuarios de la tecnología de que los dispositivos se enfadan con ellos cuando no quieren funcionar?
- Berto (Balcells): ¡No! Eso ya es cosa del usuario. Yo lo que busco es que sea el usuario el que se enfade, se cabree, y se cague en la p… m…. que los p… Lo de que el dispositivo se haya cabreado primero está en su cabeza, y para eso están los psicólogos.
- Buenafuente: ¡Hombre! Pero no me negará que está usted colaborando a crear esas taritas en la cabeza de la gente, ¿no?
- Berto (Balcells): ¡Insisto, no es mi objetivo! ¡Y no me haga usted hablar más, que ya sabe que esta voz, parecida a la del difunto Profesor Pólipo, no me conviene, según me ha recomendado mi logopeda…!
En fin, esperemos que nos perdonéis el atrevimiento que acabáis de leer (si es que habéis tenido el valor de leerlo, claro…) Pero que conste que la amenaza de responder a más preguntas y alargar esta entrada sigue en pie. Avisados quedáis…