El cinéfilo tecnológico: Searching (2018)

Computer Spielberg

Ha llegado un momento en el que la vida digital se ha fusionado de manera tan cotidiana con nuestro devenir diario, que buena parte de lo que experimentamos lo hacemos a través de pantallas tecnológicas. Por lo tanto, no es de extrañar que nos quieran contar historias utilizando esa misma interfaz, en vez de las técnicas tradicionales del mundo del cine.

Hasta ahora, en esta sección del blog habíamos tratado películas (o series) en las que la tecnología formaba parte del argumento. Con el film estadounidense Searching rompemos esa regla, ya que ni la tecnología ni la informática forman parte de la trama más allá de ser meras herramientas (como un arma pueda serlo en una película de acción o un caballo en una del oste), pero si es el recurso narrativo a través del cual se nos muestra todo.

Dicho de otra forma, estamos ante una película en la que todo lo que vemos se enseña a través de pantallas digitales, que son las que ven y manejan los protagonistas en la resolución de sus problemas de la trama. Y aunque parezca increíble, se nos cuenta una historia tan completa y bien hilada como pueda serlo la de cualquier buena película rodada al modo clásico. Y lo que es más sorprendente: no es menos emocionante de lo habitual. En lo personal, si le añado el hecho de que no he podido encontrar una versión doblada ni con subtítulos en castellano, valoro especialmente el mérito de que, en general, la historia se haga entender (mi nivel de inglés es de Pulpo en la nube, quisiera aclarar…)

Lo más curioso es que los códigos narrativos y emocionales del cine de siempre están presentes en esta película. Y no sólo con el misterio y el suspense del género principal de la historia que se nos cuenta, sino también con las partes más dramáticas, ya en los primeros minutos del metraje. Uno nunca diría que una historia contada a través de conversaciones por apps de mensajería, videollamadas, redes sociales o correos electrónicos, entre otras plataformas, pudieran llegar a tocar la patata como las puestas de sol de John Ford, los planos forzados de Alfred Hitchcock o los movimientos de cámara de Steven Spielberg, pero el caso es que lo logra.

Y supongo que parte del logro se consigue por lo acostumbrados que estamos ya al uso de dispositivos tecnológicos e internet, y la familiaridad que eso nos transmite, lo cual se revela nada más empezar el film, con ese plácido paisaje del mítico campo verde del fondo de pantalla del sistema operativo Windows. Por supuesto, la película comienza cuando el cursor del ratón se dirige a la pestaña de Inicio y hace clic. No quiero contaros nada más, porque ante películas de planteamiento todavía tan original el más mínimo spoiler, incluso en el minuto cinco, echa a perder el encanto, creo.

Tengo entendido que, antes de aquel 2018, ya hubo algún precedente de mayor o menor peso en el uso de esta técnica narrativa, como es el caso de Open Windows de Nacho Vigalongo (2014), así que habría que tratar de verla… Ahora bien, el paso definitivo lo daremos cuando veamos películas hechas mediante inteligencia artificial, que al parecer la industria ya se ha puesto a ello… miedo me da…

 

Nota del Pulpo: Por muy desvergonzada que sea nuestra mascota a la hora de poner notas a las películas como quien usa TripAdvisor a lo loco, lo que sería el colmo es que se atreviera a calificar algo que no ha visto ni en su propio idioma, perdiéndose mil detalles, así que esta vez lo dejamos sin numerito. Pero vaya, que la peli vale pena.