Más perdidos que un pulpo en el garaje de Steve Jobs

La historia detrás del título de este blog…

Como en esta humilde bitácora tenemos la sana intención de aprender todos juntos sobre tecnología, y la propia elaboración de un blog es algo que forma parte de este mundo digital, no está de más que comentemos un poco cómo hemos iniciado éste mismo. Vamos, que esta entrada se puede considerar una meta-post.

Como es sabido, uno de los primeros pasos para crear este tipo de sitios web, es elegir un título para el mismo, previa clarificación de la temática que se quiere tratar y de su estilo. En nuestro caso, teníamos tres ideas muy claras que queríamos plasmar en ese nombre: 1. El tema tenía que ser la tecnología (imposición de nuestro sector profesional) 2. Nosotros no somos precisamente unos gurús (imposición personal que nos venía dada) y 3. Tenía que ser irónico (autoimposición con el objeto de echarnos unas risas, al menos entre nosotros).

Con esas premisas, la consabida tormenta de ideas nos llevó a ver la tecnológica palabra “nube” reflejada en varias propuestas de distintos blogueros en ciernes, así como la palabra “pulpo”, símbolo del desubicado, del Paco Martínez Soria en la gran ciudad, en otra estrambótica propuesta concreta de uno de ellos… El caso es que, inexplicablemente, lo del pulpo hizo gracia, y se llegó a una solución que aprovechase el tirón mediático-jocoso del cefalópodo unido a la democrática idea de añadir lo de la nube, celebrando así esa armoniosa demostración de coordinación de los miembros del equipo. Cuando el encargado del diseño lo plasmó en el dibujo que acompaña al blog, la guinda fue colocada en ese pastel en forma de sinfonía de la perfección.

…Ahora bien. Con toda modestia, y aún mayor respeto a mis compañeros, el que esto escribe sigue pensando que el título original del que provino el ya famoso “pulpo” (nuestra querida mascota) era en realidad el mejor de los nombres para el blog, y también lo propuso servidor: Como un pulpo en Silicon Valley. ¿Por qué? Pues porque la nube es un concepto, es algo que suena etéreo, no es fácil imaginarlo físicamente y aunque seguro que dará pie a más de una entrada interesante del blog (el cloud es un tema estrella del mundillo), Silicon Valley, aparte de ser igual de simbólico, además es un lugar físico fácilmente imaginable, palpable. Vamos, que la metáfora surrealista funciona mejor, porque uno sí que puede hacerse a la estrambótica idea del cefalópodo dando vueltas por las sedes de Google o de Facebook, diciendo ¿qué hago yo aquí, en vez de estar en una empanada gallega? Sin embargo, ¿cómo se agarra un pulpo a una nube? Bueno, sí, el del dibujo lo ha logrado, pero en fin, no deja de ser una metáfora sobre otra metáfora…

Además, la duda que generaba la posibilidad de no plasmar la palabra pulpo con la misma claridad semántica que refleja la famosa frase “chiquitodelacalzadaniana” de la que proviene, se resolvía con una afortunada alternativa perfecta, otra muestra del brillante ingenio de quien esto escribe (con humildad lo digo), que no es otra que la que da título a esta misma entrada (para eso ha quedado al final, una pena), lo que además me sirve para hacer un inmejorable cierre circular a este impecable post, digno de las mejores plumas de la literatura internacional: Más perdidos que un pulpo en el garaje de Steve Jobs.

 

Post by Albert