Documentando documentales tecnológicos: La carrera por la IA

Redundando en el tema del momento

Pensaréis que nos hemos puesto repetitivos e insistentes con el asunto del miedo a la Inteligencia Artificial, pero es que resulta que Amazon Prime ha dado en el clavo con el estreno, hace un mes, de este documental que trata sobre si hay que parar o regular el desarrollo de la IA, sin que se supiera (que sepamos) en agosto que el tema se iba a poner tan candente…

El caso es que no viene mal hacerse eco de este trabajo que reseñamos hoy en esta entrada, para ofrecer al personal otro punto de vista más sobre la cuestión, que no deja de ser interesante, sin bien seguramente resulte demasiado diluido en medio de tantas noticias, opiniones y debates que se están mostrando estas semanas: No es que no aporte nada, pero lo que aporta no va mucho más allá de todo lo que ya se está comentando.

Por otro lado, como hace pocos meses publicamos una entrada sobre otro documental que hacía una defensa férrea del desarrollo de la IA, nos ha parecido oportuno hablar también sobre este, para compensar. La premisa y argumentos de aquel documental (Hollywood lo hizo) eran respetables y posiblemente válidos, pero no daba apenas pie a razonamientos igual de válidos desde la opinión contraria, así que, en este mundo polarizado en que vivimos, no nos queda otra que acudir al presente trabajo, que se decanta claramente por la crítica a los riesgos de la IA, si bien deja algo más de voz (ligeramente) que el otro a la discrepancia, para que tengamos ambas perspectivas. Quedamos a la espera de reportajes más ecuánimes y rigurosos, si alguien se anima.

La carrera por la IA es un documental coproducido entre Australia y el Reino Unido, y esto tiene interés porque el primero de esos países ha sido considerado desde el sector tecnológico como uno de los marcos geográficos idóneos para la implantación de centros de datos preparados para la IA, como se explica en el propio trabajo. Al margen de esa idoneidad, se explica en el documental cómo muchos ciudadanos australianos, a priori conformes con la instalación de esos data centers, ahora están sufriendo el ruido que provocan. Más llamativo es el dato de la previsión de requerimiento de energía para su funcionamiento, que en los próximos años será de un aumento del 60% de toda la energía que se consume en el país oceánico.

Pero el meollo de la cuestión del documental está en los mismos asuntos que se están tratando estos días en todos los medios: Los peligros de la creación de una IA superior a la humana, que ponga en riesgo nuestra civilización, enfrentados a la carrera competitiva entre empresas y países. En esta cinta aparecen nuevos ejemplos de profesionales que han abandonado su trabajo de creación de tecnologías entorno a la IA debido a sus reticencias sobre la pérdida de control que podríamos sufrir. Testimonios de personas (algunas de ellas) bastante más anónimas que gurús como Elon Musk, de los que se puede pensar, como se está apuntando, que están buscando una estrategia de impacto que a la larga les beneficie. Quizá en esa ausencia de “estrellato” haya una mayor veracidad, que pueda dar más credibilidad que a lo que vemos cuando estos días simplemente ponemos la TV convencional, pero, en fin, tampoco nos fiemos a ciegas.

El tiempo dirá hacia dónde nos dirigimos y si haremos algo al respecto, así como si lo que hagamos o dejemos de hacer solucionará o incrementará los problemas. Personalmente, quiero pensar que la parte positiva del desarrollo de la IA nos traerá grandes noticias, como por ejemplo la solución definitiva y de acceso universal para el cáncer, y que respecto a la parte negativa (en la que no puedo evitar sentirme pesimista), se haga útil y efectivo el último mensaje del documental, por parte de uno de los testimonios “no estelares” de ex – profesionales de la IA: “no tenemos mucho tiempo, pero estamos a tiempo”. Lo que no sé es si las dos partes serán posibles a la vez (tener una IA potente que sólo haga “cosas buenas”).

P.D.: ¿Y si la puntería o casualidad sugerida en el primer párrafo acerca de la oportunidad adelantada de este documental pocas semanas antes de avivarse la polémica no fuera tal? ¿Confirmaría eso las tesis conspiratorias de lo que buscan realmente los gurús de la IA? ¿Ponerse del lado partidario de frenar la IA en este momento sería por tanto favorecer a las grandes empresas de IA…? ¿Invalida toda esa posible conspiración de la “captura regulatoria” el que, en cualquier caso, la IA podría ser peligrosa en un futuro próximo…? Ahora ya si que estamos más perdidos que un Pulpo en la nube.