¿Cuanto más gamers, más sanos?

La respuesta depende del tipo de videojuego

Ya hablamos en cierta ocasión acerca de la relación entre los videojuegos y la salud mental. En aquel momento nos referimos a tipos de videojuegos en general, lo que en la gran mayoría de los casos se traduce en entretenimiento y en altas dosis de competición, especialmente en el mundo de los e-sports.

Es un hecho conocido, de toda la vida, que cuando hay que superar pantallas eliminando a enemigos (el antediluviano “matar marcianitos” de siempre) que te van saliendo a tutiplén y a toda velocidad, los niveles de estrés que hay que soportar pueden llegar a ser considerables. ¿Cómo no se iba a poner de los nervios el niño loco aquel de Youtube que destrozaba teclados de ordenador cuando perdía?

Ahora bien, existe otro tipo de videojuegos, basados en el concepto que se llama serious games, que están ideados justamente para lo contrario: Para que la gente tenga una mejor salud mental. No solo para evitar la ansiedad, sino para tratar patologías o problemáticas más diversas, como la dislexia, el déficit de atención o el autismo. Algo que nos recuerda a cuando mostramos por aquí los beneficios de la realidad virtual para ciertas terapias.

Todo esto nos lleva a pensar en si se pueden abordar de similar forma los problemas de salud mental que está provocando el uso excesivo de los smartphones. En vez de utilizar teléfonos móviles que suban la tensión de muchos cuando pierden la cobertura, o supongan una gran tensión psicológica a adolescentes enganchados a las redes sociales (con nefastas consecuencias en muchos casos), poder contar con otros dispositivos que sean como llevar a un psicoterapeuta en el bolsillo.

Y todo lo anterior, así como el artículo posterior que os ofrecemos hoy, nos lleva a su vez a pensar que, a nivel de éxito de mercado, lo que funciona muy a menudo (afortunadamente, no en todos los casos) es la tecnología que nos trastorna, mientras que para crear tecnología que nos sane, de momento parece ser hay que hacer un esfuerzo solidario. Así de cruda es la realidad. Para comprobarlo, podéis leer a continuación.

 

Los videojuegos se consolidan como herramienta terapéutica para la salud mental

Mejora de la velocidad de procesamiento, fomento de la creatividad, la motivación y la interacción social. Son algunos de los beneficios de jugar a videojuegos, según avalan los estudios científicos que se centran en analizar el efecto de estos juegos electrónicos sobre las capacidades cognitivas. En el caso de los serious games o juegos serios, a estos beneficios se añade su capacidad como herramienta terapéutica eficaz para tratar la salud mental. La evidencia científica demuestra que contribuyen a deshacer obstáculos, facilitan el acceso a intervenciones psicológicas y promueven la adhesión al tratamiento, fundamental para obtener resultados positivos.

En este sentido, una revisión reciente hecha por investigadores de la Universidad de Ámsterdam concluía que este tipo de juegos son efectivos para reducir los síntomas propios de la ansiedad y la depresión. Y también hay evidencia científica sobre su efectividad para tratar fobias, como es el caso, entre otros, de Amelia Virtual Care, que permite que la persona se exponga a sus miedos de forma gradual y acompañada por un terapeuta; Dytective, que sirve para tratar trastornos de aprendizaje como la dislexia, o Plan-IT Commander, eficaz para el déficit de atención. Incluso pueden usarse para detectar de forma precoz síntomas de TDAH.

Dentro de esta tipología de videojuegos se engloba la plataforma web de vídeos interactivos AutisMIND, desarrollada por Alex Escolà, psicólogo clínico y profesor colaborador de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), con el apoyo de la plataforma de emprendimiento Hubbik, junto con el equipo de profesionales del Instituto de Diagnóstico y Atención Psiquiátrica y Psicológica de Barcelona (IDAPP) y en colaboración con el Parque Sanitario San Juan de Dios, Aura Fundación, la Fundación Friends y Specialisterne.

"Se trata de una plataforma de vídeos interactivos que promueven la interacción y la autonomía de personas con autismo", asegura Escolà, que imparte docencia en el máster universitario de Psicología Infantil y Juvenil: Técnicas y Estrategias de Intervención, de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC.

Una plataforma solidaria reconocida

"De alguna manera, AutisMIND es como un simulador de la vida: la persona tiene que ir haciendo frente a situaciones difíciles, y probando y experimentando en un entorno de seguridad cómo resolverlas. El videojuego, además, fomenta la autorreflexión y el desarrollo de habilidades sociales", añade.

Actualmente esta plataforma de videojuegos interactivos, galardonada durante la feria audiovisual ISE 2024 por la Fundación Impulsa Talentum como el proyecto más solidario, tiene una campaña de micromecenazgo con el objetivo de implementar un servicio destinado a personas con algún trastorno del espectro autista, así como a sus familias o terapeutas.

"Ofreceremos una plataforma con vídeos interactivos, y mucho material, como ejercicios, juegos, tutoriales, materiales descargables, además de una formación para profesionales y familias", afirma Escolà, que compara la plataforma que alojará estos contenidos con "un tipo de Netflix accesible y pensado para personas con autismo".